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29 marzo 2010

De soledades

Poema hallado en el Hospital Guy del distrito de Greenwich (Londres) en la taquilla de una anciana fallecida, solitaria y silenciosa, recluída en la zona geriátrica y considerada hasta entonces por sus cuidadores como incapacitada para leer y escribir.




"¿Qué veis, enfermeras, qué veis?
Pensáis cuando me estáis mirando:
una anciana decrépita y obtusa
con los ojos perdidos,
que toma su comida y nunca responde.
Cuando alzáis la voz diciéndome: me gustaría que lo intentaras...
Os diré quién soy, mientras permanezco aquí sentada, inmóvil,
mientras me levanto siguiendo vuestro mandato y como, según vuestro deseo.
Soy una niña de diez años, con papá y mamá,
hermanos y hermanas que se quieren los unos a los otros.
Pronto una novia de veinte años, cuando mi corazón dio un salto
recordando las promesas que juré cumplir.
Con veinticinco tuve mis propios niños
que precisaron de mí para construir un hogar seguro y feliz.
A los cincuenta, de nuevo, nuevos niños corretean entre mis rodillas.
Pero los días oscuros se ciernen sobre mi, con la muerte de mi hombre.
Miro al futuro y me encojo con temor.
Los jóvenes de mi familia están todos muy ocupados con sus asuntos.
Y pienso en los años de amor que he conocido.
Ahora soy una mujer vieja y la naturaleza es muy cruel.
(...)El cuerpo se resiente, la gracia y el vigor se han ido...
Ahora sólo hay una piedra donde antes había un corazón.
Pero debajo de esta vieja carcasa una joven adolescente aún alienta
y ahora, de nuevo, mi castigado corazón renace.
Recuerdo las penas, recuerdo el placer,
de nuevo amo y vivo otra vez,
y pienso que los años son demasiado pocos,
han pasado demasiado deprisa.
Y acepto el hecho de que nada durará.
Por tanto, abrid vuestros ojos, enfermeras, y mirad.
No soy una vieja decrépita,
¡Miradme de cerca, vedme...!"
Imágen: Joe Sorren

8 comentarios :

Maggie dijo...

Me ha entristecido, pero me ha llegado al alma...vivo con mi abuela de 102 años y hay veces que cuando me habla creo que repite diálogos que ya vivió.

Gracias por hacerte mi seguidora, haré lo propio porque me encanta tu blog y tu música.

un beso

Jorge Torres Daudet dijo...

Tremendo; lo que nos traen los años.
Gracias por publicar este colapso de sentimientos.
Besos.

Lunska Nicori dijo...

Jo, este poema y su historia pone los pelos de punta!
Quería haberte dicho que quería ponerte en mi blog...para que lo supieras, o por si no lo veías bien, pero últimamente no tengo tiempo de nada, por eso hago pocas visitas, y al final no te escribí mail, sólo lo puse.
Tengo mucho currito --no remunerado, pero currito-- por hacer, y hasta que no termine, no volveré a la normalidad.
...Pero siempre me acuerdo de ti, y que quiero estar contigo.
Un abrazo muy fuerte

Montxu dijo...

Sobrecogedor sin duda alguna, cruel destino nos espera a "todos por igual" sentir marchitarse el cuerpo y corazón teniendo "la mente" y el alma joven y dispuesto.

Reitero sobrecogedor


Agur un saludo.

PD. Con tu permiso me quedo.

Mabel Petruccelli dijo...

Cruda realidad de estos tiempos, dónde los geriátricos han suplantado a el afecto, el trabajo al tiempo y dónde la vejez es sólo un número.
¿Qué hablará mi corazón si en el futuro tuviera qué pasar por lo mismo...?

¡Gracias por pasar por mi blog!

Mabel Petruccelli dijo...

Dolorosa realidad dónde la falta de tiempo aisla la ancianidad en geriátricos y la falta de interés precipita la muerte.
En este mundo que corre tras la zanahoria del éxito y el dinero no hay lugar para aquellos ancianos "que comenten el pecado de enfermarse y sólo se transforman en una pesada carga"
Besiños!!!
¡Gracias por pasar por mi blog!

Patokata dijo...

que intensidad de sentimientos y cuantos recuerdos, que increible lo que esconde el ser humano y de cuanto pude ser capaz!
Gracias por visitarme, desde ya te sigo!!

Un saludo!!

Enrique Sabaté dijo...

Nada vemos más allá de nuestra demostrada ceguera, egoista y con poco tiempo para interesarnos por quienes no seamos nosotros mismos.

Un abrazo.